Al menos 30 personas murieron y otras 18 resultaron heridas este jueves 8 de octubre de 2026 tras un bombardeo ruso que alcanzó dos autobuses de transporte público en Kramatorsk, ciudad cercana a la línea del frente en la región ucraniana de Donetsk, según las autoridades locales.
La policía ucraniana indicó que el ataque fue perpetrado con una bomba planeadora. Las imágenes difundidas después del impacto mostraron los restos calcinados de los vehículos, cuerpos y escombros sobre la calle.
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, condenó el bombardeo y afirmó que el ataque no quedará sin respuesta. Autoridades de Donetsk acusaron a Rusia de atacar deliberadamente a población civil, mientras Moscú rechaza de manera general las acusaciones de que sus fuerzas tengan como objetivo a civiles.
El Ayuntamiento de Kramatorsk calificó el hecho como un ataque contra transporte civil y anunció la suspensión del servicio de autobuses en la ciudad ante el deterioro de las condiciones de seguridad.
Más víctimas en otros ataques
El ataque ocurrió un día después de que un misil ruso destruyera un edificio residencial de cinco plantas en Priluki, en la región de Chernígov. Ese bombardeo dejó 22 muertos, entre ellos cinco niños, de acuerdo con las autoridades ucranianas.
Además, servicios de emergencia reportaron otras tres personas muertas en una localidad cercana a Kramatorsk. En Kiev, el alcalde Vitali Klitschko informó sobre tres fallecidos y 14 heridos durante una jornada de ataques que también afectó infraestructura vial, ferroviaria y eléctrica.
Los nuevos bombardeos se producen en un contexto de intensificación de los ataques de largo alcance entre Rusia y Ucrania. Las autoridades ucranianas han pedido más sistemas de defensa antiaérea y mayor presión internacional sobre Moscú.

