El Bosque Esmeralda, en el ejido Emiliano Zapata de Amecameca, Estado de México, se consolidó como un sitio de conservación y avistamiento de luciérnagas al albergar ocho especies y registrar en 2025 una nueva, identificada como Photinus esmeraldensis. El santuario se encuentra en las faldas del Iztaccíhuatl y el Popocatépetl, a más de 2 mil 600 metros sobre el nivel del mar.
La zona cuenta con un Área Natural Protegida de 100 hectáreas, donde visitantes observan durante la temporada de verano los destellos de distintas especies entre los árboles y el suelo húmedo. La actividad también forma parte de un proyecto de restauración forestal y turismo de naturaleza impulsado por el ejido.
Una nueva especie para el inventario nacional
La Photinus esmeraldensis fue localizada en 2025 y no figuraba en los registros consultados por especialistas de la Universidad Autónoma Chapingo ni del Instituto de Biología de la UNAM, según la información difundida sobre el hallazgo. El nombre se relaciona con el Bosque Esmeralda, donde fue identificada.
Además de esta especie, en el ejido se han identificado otras siete. Entre ellas está la Photinus palaciosi, conocida como la luciérnaga de los volcanes, cuya distribución comprende zonas del Estado de México, Puebla, Tlaxcala y parte de Veracruz.
Conservación y condiciones del bosque
El seguimiento realizado entre noviembre de 2025 y mayo de 2026 registró 432 mil luciérnagas por hectárea, frente a las 180 mil contabilizadas en 2016. El crecimiento se atribuye a trabajos de reforestación, mantenimiento de árboles, apertura de brechas cortafuego y control del descortezador.
Las luciérnagas requieren condiciones específicas para reproducirse y permanecer en el bosque: temperaturas de entre 10 y 14 grados Celsius, humedad de 75 a 85 por ciento y poco viento. Su ciclo de vida dura aproximadamente un año; las larvas permanecen cerca de 10 meses en el suelo antes de emerger como adultas.
La temporada de avistamiento 2026 en Amecameca comenzó el 6 de junio y está prevista hasta el 2 de agosto. Bosque Esmeralda forma parte de la ruta local junto con otros espacios ecoturísticos que combinan recorridos nocturnos, conservación del hábitat y divulgación de la biodiversidad.

