La literatura mexicana contemporánea encontró dos formas de hablar sobre la identidad, la memoria y el desplazamiento en Leche de silencio, de Socorro Venegas, y Café Magreb. El encuentro alrededor de ambas obras permitió poner en diálogo la recuperación de una lengua materna con una reflexión sobre la hospitalidad y las experiencias de quienes cruzan territorios.
Leche de silencio fue presentado el miércoles 23 de septiembre de 2026 en la librería y cafetería U–tópicas, ubicada en Coyoacán, Ciudad de México. El libro, publicado por Páginas de Espuma, se construye a partir de la conversación entre Venegas y su madre, Elia, y aborda las consecuencias íntimas de crecer sin recibir la lengua nahua de la generación anterior.
Una lengua heredada y, al mismo tiempo, negada
La obra de Venegas parte de una pregunta sobre la lengua materna y la convierte en una exploración de la infancia, el duelo, la maternidad y la discriminación. La autora examina las razones por las que muchas familias dejan de transmitir sus idiomas originarios, a menudo como respuesta a experiencias de racismo, pobreza o exclusión social.
El libro combina memoria, biografía, ensayo y ficción para reconstruir episodios de la vida de Elia, quien dejó su hogar durante la infancia. A través de ese diálogo familiar, la narradora intenta aproximarse al náhuatl que escuchó entre su madre y su abuela, pero que no llegó a hablar.
Durante la presentación participaron Diana del Ángel, Verónica Murguía y Mercedes Hernández. Sus intervenciones aportaron lecturas iniciales sobre la obra y acompañaron la lectura de algunos pasajes del volumen.
Café Magreb y la idea de una casa abierta
El segundo libro comentado fue Café Magreb: continentes fluidos y hospitalidad íntima, de Reyna Carretero Rangel, publicado por la Universidad Nacional Autónoma de México. La obra utiliza la imagen de un café como espacio de encuentro, descanso y acogida para reflexionar sobre la convivencia, las diferencias culturales y las experiencias de las personas en movimiento.
Uno de los conceptos centrales del libro es la trashumancia, entendida como un proceso que incluye la salida, el cruce, la búsqueda y el posible retorno a una tierra distinta. Desde esa perspectiva, el desplazamiento no se reduce al momento de migrar, sino que abarca las transformaciones personales y colectivas que ocurren después.
Carretero Rangel incorpora referencias de pensadores como Julia Kristeva, Hans-Georg Gadamer, Emmanuel Levinas, Walter Benjamin, Michel Foucault, Félix Guattari y Gilles Deleuze. El libro reúne además un conjunto de conceptos que amplían su propuesta sobre la hospitalidad, la cultura y las formas de habitar el mundo.
Aunque parten de asuntos distintos, Leche de silencio y Café Magreb coinciden en entender la lengua y la memoria como territorios de pertenencia. Una obra mira hacia la herencia nahua que fue interrumpida dentro de una familia; la otra imagina espacios capaces de recibir a quienes atraviesan fronteras y buscan nuevas formas de comunidad.

