El gran cinturón de sargazo del Atlántico registró en junio de 2026 una de sus mayores extensiones desde que comenzó el monitoreo satelital, con concentraciones récord en el mar Caribe y el Golfo de México. El fenómeno se extiende desde la costa occidental de África hasta el Caribe y es impulsado por corrientes marinas y vientos.
La medición convierte a 2026 en el segundo año con mayor cantidad de macroalga detectada, únicamente por debajo de 2025. Las observaciones también muestran que el sargazo continúa llegando a costas del Caribe, Florida y otras zonas próximas al Golfo, donde las comunidades enfrentan acumulaciones en las playas.
Las mayores concentraciones se ubicaron en el Caribe y el Golfo
Los cálculos para junio estiman alrededor de 3.6 millones de toneladas métricas de sargazo en el Caribe occidental, 9 millones en el Caribe oriental y 5 millones en el Golfo de México. La cantidad registrada en el Golfo se acercó al doble de su récord previo.
El seguimiento satelital identificó una presencia especialmente elevada en el Caribe. En el Golfo, el incremento también elevó el riesgo de arribazón en costas de México, Estados Unidos y otras regiones conectadas por las corrientes del Atlántico.
Impactos ambientales y turísticos
En mar abierto, el sargazo ofrece refugio para tortugas, peces e invertebrados. Sin embargo, cuando llega en grandes cantidades a la costa puede bloquear la luz, afectar arrecifes y praderas marinas, además de complicar las labores de limpieza y la actividad turística.
La macroalga también libera sulfuro de hidrógeno al descomponerse en las playas. Ese gas produce el olor característico a huevo podrido y forma parte de los problemas ambientales y operativos asociados con los arribamientos masivos.
El monitoreo de junio mantiene la atención sobre el resto de la temporada de sargazo de 2026, particularmente en las costas del Caribe y el Golfo de México, donde las cantidades observadas ya se encuentran entre las más altas de los registros recientes.

