A un año de la inundación que dejó 27 personas muertas en Poza Rica y afectó a miles de familias del norte de Veracruz, el temor permanece entre los habitantes de las colonias cercanas al río Cazones. Las lluvias recientes reactivaron la preocupación y llevaron a las autoridades municipales a realizar, el viernes 2 de octubre, una prueba de sonido, voz y sirenas en distintos puntos de la ciudad.
La medida busca advertir a la población ante un posible aumento del nivel del río. La prueba de los altavoces ocurrió antes del primer aniversario de la inundación del 10 de octubre de 2025, cuando el desbordamiento provocó daños severos en Poza Rica y otros municipios del norte de Veracruz.
En las colonias Gaviotas, Granjas, Morelos, 27 de Septiembre e Ignacio de la Llave, vecinos continúan vigilando el comportamiento del Cazones y mantienen comunicación mediante redes sociales y grupos de WhatsApp. En algunas zonas, las familias todavía no terminan de reparar sus casas y varios comercios permanecen cerrados.
Obras de protección siguen pendientes
Entre las principales preocupaciones se encuentra la construcción de un muro de contención en el río Cazones. La obra fue anunciada después de la emergencia de 2025, pero habitantes y autoridades locales han señalado que los trabajos no han comenzado como se esperaba.
De acuerdo con la información disponible, una licitación relacionada con el proyecto fue declarada desierta y tendría que realizarse nuevamente. Mientras tanto, el municipio ha reportado labores de limpieza y desazolve en las colonias afectadas, aunque vecinos consideran que esas acciones son insuficientes y que el drenaje continúa presentando problemas.
El río registraba corriente y variaciones de nivel asociadas con las lluvias en la sierra norte de Puebla. Protección Civil reportó que se encontraba en 1.50 metros, sin representar en ese momento un riesgo para la población; sin embargo, los habitantes mantienen vigilancia constante debido a la rapidez con la que el agua aumentó durante la emergencia anterior.
Vecinos mantienen sus propias alarmas
En la colonia Gaviotas, los vecinos cuentan desde hace aproximadamente ocho años con un sistema comunitario de alarmas para advertir sobre posibles desbordamientos. Hay cuatro alarmas por calle y algunos controles están conectados mediante wifi.
Cuando se activa el sistema, las familias sacan sus vehículos, suben pertenencias a lugares altos y avisan a otros habitantes mediante un grupo de WhatsApp que reúne a más de 300 personas. La organización vecinal busca ganar minutos para reaccionar ante una emergencia que en 2025 avanzó con rapidez.
Después de aquella inundación, los habitantes también recuerdan que la ayuda comunitaria llegó antes que los apoyos oficiales a algunas zonas. Las calles permanecieron cubiertas de lodo durante días y el acceso de vehículos con asistencia se complicó por las condiciones de la ciudad.
Familias aún no recuperan sus viviendas
En Granjas y Gaviotas todavía pueden observarse viviendas con daños, calles abiertas, drenajes pendientes y objetos arrastrados por el agua. Algunas familias reconstruyeron sus casas con tabique o madera, mientras otras analizan mudarse a zonas más altas por el temor de enfrentar otra inundación.
Habitantes de las zonas más cercanas al río señalan que aún les faltan puertas, muebles y aparatos electrodomésticos que se perdieron durante el desbordamiento. En algunos hogares permanecen marcas del nivel que alcanzó el agua como recordatorio de la magnitud de la emergencia.
La preocupación también se extendió a Álamo Temapache, donde el desbordamiento del río Pantepec dejó dos personas muertas en 2025. Las lluvias recientes provocaron el aumento de ríos y arroyos de la zona, aunque no se reportó un nuevo desbordamiento al momento de la información.
A pocos días del primer aniversario, la población de Poza Rica enfrenta la temporada de lluvias con sistemas de alerta, vigilancia comunitaria y reclamos por obras de protección aún pendientes. Para muchas familias, la recuperación material continúa, pero el temor de que el río Cazones vuelva a desbordarse forma parte de su vida cotidiana.

