La elección del Congreso de Coahuila celebrada el 7 de junio de 2026 reordenó el escenario político estatal: la alianza PRI-UDC ganó los 16 distritos de mayoría relativa, Morena quedó como segunda fuerza y PAN, PVEM y Movimiento Ciudadano no alcanzaron el umbral de 3% que permite conservar derechos locales.
El resultado convirtió al PRI en el partido con mayor capacidad para marcar la agenda de la oposición rumbo a 2027. En contraste, Morena enfrentó cuestionamientos internos y denuncias sobre presuntas irregularidades durante la jornada, además de un retroceso electoral frente a su principal adversario en la entidad.
El PRI conserva el control del Congreso
La alianza encabezada por el PRI obtuvo alrededor de 55% de la votación y se impuso en los 16 distritos de mayoría relativa. Morena y el Partido del Trabajo alcanzaron aproximadamente 26%, una diferencia cercana a 30 puntos porcentuales respecto del primer lugar.
Con esos resultados, el priismo conservará el control político del Congreso estatal durante la próxima Legislatura, que comenzará funciones el 1 de enero de 2027. El desempeño también permitió a la dirigencia nacional presentar a Coahuila como un argumento para impulsar una alianza opositora con PAN y Movimiento Ciudadano.
Partidos pierden presencia local
PAN, PVEM y Movimiento Ciudadano quedaron por debajo de 3% de la votación válida. La consecuencia es la pérdida del registro estatal o del acceso al financiamiento público local y, en algunos casos, de la posibilidad de recibir diputaciones de representación proporcional.
El PAN registró cerca de 2.1% de los sufragios; el PVEM obtuvo alrededor de 2.6% y Movimiento Ciudadano aproximadamente 1.9%. El resultado dejó a esas fuerzas fuera de la distribución de espacios plurinominales y redujo su presencia institucional en la entidad.
Morena cuestiona el proceso y revisa el rumbo
La dirigencia de Morena denunció presuntas irregularidades, violencia institucional y compra de votos durante la elección. Sin embargo, candidatos del partido reconocieron la derrota y anunciaron que continuarían sus actividades políticas en el estado.
El resultado de Coahuila se incorporó a una evaluación más amplia sobre el desempeño de los partidos durante junio. En esa revisión, el PRI apareció como la fuerza que logró capitalizar mejor la elección, mientras Morena concentró una mayor exposición pública, pero enfrentó una valoración más negativa en el balance político del mes.
La nueva correlación de fuerzas tendrá efectos en la preparación de las elecciones de 2027. Para el PRI, el desafío será convertir su dominio local en una estrategia opositora más amplia; para Morena, recuperar competitividad en un estado donde volvió a quedar claramente detrás.

