La Plaza Garibaldi fue escenario el domingo pasado de un homenaje por el centenario del natalicio de Tomás Méndez, compositor de canciones como “Cucurrucucú paloma”, “Bala perdida” y “Paloma negra”. El festejo reunió a público de distintas edades, intérpretes y un mariachi en uno de los espacios más vinculados con la música mexicana.
La celebración convocó a alrededor de un par de centenas de personas, quienes siguieron las presentaciones bajo una carpa y también de pie en la plaza. El monumento dedicado a Méndez fue adornado con flores colocadas por los asistentes.
Voces y mariachi para recordar al compositor
José Antonio Hernández, conocido como “El Pelao”, participó como una de las voces principales. El acompañamiento musical estuvo a cargo de Nuestro Mariachi, agrupación capitalina integrada por 12 músicos, incluido un arpero.
También participaron intérpretes jóvenes como Jimena Navarro, de 16 años, quien obtuvo reconocimiento nacional tras competir en “La Voz Kids México” en 2022. El programa incluyó además a Diego Peralta, ahijado de María Elena Leal, y a Maite Porras Méndez, nieta del compositor zacatecano.
María Elena Leal fue la invitada estelar. La cantante, hija de Lola Beltrán, interpretó canciones de Tomás Méndez que se hicieron conocidas con la voz de su madre, entre ellas “Huapango torero”, y recordó la amistad que existió entre ambos artistas.
“Cucurrucucú paloma” cerró el homenaje
El acto concluyó con una interpretación colectiva de “Cucurrucucú paloma”. Todos los invitados subieron al escenario para cantar la obra más reconocida de Méndez junto con el público, que acompañó la pieza como cierre de la celebración.
El homenaje recordó la vigencia de la obra de Tomás Méndez dentro de la música mexicana y el vínculo de la Plaza Garibaldi con compositores, intérpretes y mariachis que han formado parte de la tradición popular del país.

