Joan Kuri considera que el talento por sí solo no garantiza una carrera sólida en la actuación. Para el intérprete de 31 años, la técnica, la disciplina, el dominio propio y una actitud profesional son factores determinantes para avanzar en la industria.
El actor, egresado de Casa Azul, ha encontrado en las ViX Micro una de sus principales fuentes de trabajo. En ese formato ha interpretado personajes de distintos perfiles, una experiencia que le ha permitido ampliar sus recursos y alejarse de los papeles tradicionales.
La importancia de la actitud profesional
Kuri recuerda que una de las enseñanzas más importantes de su formación la recibió del actor Ricardo Campos White, quien insistía en que la actitud dentro de un proyecto puede ser tan relevante como la capacidad interpretativa.
“El talento no lo es todo. Si eres talentoso y llegas tarde o eres grosero, nadie va a trabajar contigo”, recuerda que les decía su maestro.
El consejo cobró sentido desde su primer llamado profesional en La hija pródiga, producción de TV Azteca. En aquella ocasión, intentó aprender un libreto extenso de manera cronológica, como lo habría hecho en la escuela, pero el ritmo de grabación le mostró que un set exige adaptabilidad y concentración.
A partir de esa experiencia comprendió que memorizar los diálogos no es suficiente. También es necesario conocer la dinámica de producción, las escenas que se grabarán y el recorrido emocional del personaje para responder adecuadamente frente a las cámaras.
Aprendizajes dentro y fuera del set
Después de casi una década de carrera, el actor reconoce que algunos de sus aprendizajes más importantes surgieron de los errores cometidos al inicio. Entre ellos menciona la forma en que negoció ciertos contratos para proyectos largos en los que recibía un pago por día de grabación, aunque trabajaba de manera esporádica.
“Eso me sirvió para nunca volverlo a hacer”, señala al recordar aquella experiencia profesional.
Por ello, cuando habla con jóvenes interesados en la actuación, recomienda participar en distintos tipos de proyectos. Desde su perspectiva, cada oportunidad puede aportar exposición, experiencia, contactos profesionales y herramientas para manejar las emociones y fortalecer la memoria.
Versatilidad en las ViX Micro
Uno de los espacios donde Joan Kuri ha demostrado esa versatilidad es el formato de micro telenovelas de ViX. En La dieta del amor intermitente interpretó a Max, un personaje manipulador que le permitió explorar una faceta distinta a la de los héroes convencionales.
El intérprete asegura que sus personajes no han sido iguales entre sí. Para él, la posibilidad de interpretar figuras irreverentes, antagonistas y personalidades con diferentes matices representa una oportunidad para seguir desarrollando su carrera.
Con esa visión, Kuri apuesta por una formación constante y por el trabajo disciplinado como base de su crecimiento profesional, más allá de las capacidades naturales de cada actor.

