El presidente nacional del Partido Acción Nacional (PAN), Jorge Romero Herrera, advirtió que México enfrenta una crisis de seguridad que no debe medirse únicamente por homicidios o enfrentamientos, sino también por la pérdida de control territorial ante el crimen organizado.
En un posicionamiento difundido el 4 de octubre de 2026, el dirigente panista afirmó que distintas comunidades del país enfrentan cobros de cuotas, control de actividades económicas, restricciones a la movilidad y una menor presencia de las autoridades.
Romero Herrera sostuvo que el objetivo debe ser recuperar las comunidades, carreteras y espacios públicos que, según señaló, se encuentran bajo amenaza de grupos criminales. También advirtió que muchas familias viven con miedo y que algunos comerciantes y productores enfrentan el llamado derecho de piso.
“Esto ya no se trata solamente de cifras. Estamos hablando de lugares donde el ciudadano sabe perfectamente quién manda y muchas veces no es la autoridad. Eso es lo que tenemos que revertir”, afirmó el dirigente del PAN.
El líder partidista señaló además que la problemática tiene una dimensión institucional y política cuando existen señalamientos sobre cooptación, protección o influencia del crimen organizado sobre autoridades. A su juicio, esa situación representa una amenaza para la democracia y la soberanía del Estado.
Como alternativa, Romero Herrera indicó que Acción Nacional impulsará una política de seguridad basada en el fortalecimiento institucional, el uso de inteligencia, el combate financiero a las organizaciones criminales y la cero tolerancia a cualquier vínculo entre servidores públicos y grupos delictivos.
El presidente nacional del PAN vinculó esta postura con los planteamientos partidistas de defensa de la patria, la familia y la libertad. Finalmente, afirmó que impedir que el miedo y el crimen determinen la vida de las familias mexicanas constituye una de las principales batallas del país.

