La Nación Tohono O’odham denunció que contratistas del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS) se preparan para retirar miles de saguaros y otras plantas dentro de su territorio en Arizona, como parte de los trabajos relacionados con la construcción del muro fronterizo con México.
El pronunciamiento fue difundido el lunes 12 de octubre de 2026, en el marco del Día de los Pueblos Indígenas en Estados Unidos. Las autoridades tribales señalaron que han recibido prácticamente ninguna actualización sobre los planes federales y acusaron que las labores avanzarían sin las consultas requeridas con la comunidad.
La Nación calificó el retiro de vegetación como una profanación de su territorio y advirtió que las obras podrían causar daños irreparables en sitios de valor cultural, ambiental y espiritual para el pueblo O’odham.
Empresas contratadas para los trabajos
De acuerdo con el comunicado tribal, el DHS contrató a cuatro empresas para realizar labores en tierras de la reservación Tohono O’odham. Entre ellas se encuentran KP Cactus and Tree, de Marana, Arizona; Southlands Engineering, de Tucson; Laukoa, con sede en Hawái, y SLS, de Texas, identificada como contratista principal.
La Nación sostuvo que a KP Cactus and Tree se le encargó retirar miles de saguaros considerados sagrados por el pueblo O’odham. Los trabajos forman parte del proyecto de construcción de una barrera fronteriza en el límite entre Arizona y Sonora.
Preocupa la supervivencia de los saguaros trasplantados
Como antecedente, las autoridades indígenas citaron el traslado de más de 100 saguaros realizado en 2019 para abrir espacio a obras del muro fronterizo. Según la Nación, más de la mitad de esos ejemplares habría muerto posteriormente.
El presidente de la Nación Tohono O’odham, Verlon M. Jose, cuestionó la participación de las empresas contratadas y afirmó que sus trabajos representan una amenaza para la tierra, la cultura y la identidad de su pueblo.
La Nación también informó que ha recibido llamadas de integrantes de su comunidad, miembros de otros pueblos indígenas y ciudadanos interesados en protestar contra las obras. Aunque reconoció el derecho a manifestarse, pidió que cualquier concentración sea pacífica y respete las leyes tribales.
Las autoridades advirtieron que no se permitirá el ingreso sin autorización a determinadas zonas ni el daño a la vegetación, propiedades o recursos culturales. Además, solicitaron atender las instrucciones de los cuerpos de seguridad de la Nación.
La Nación Tohono O’odham mantiene una disputa legal con el gobierno estadounidense por la construcción del muro en aproximadamente 62 millas de su territorio fronterizo. Mientras el litigio continúa, contratistas se preparan para avanzar con labores de desmonte y retiro de saguaros en una zona que la comunidad considera fundamental para su patrimonio espiritual y cultural.

