Antes de consolidarse como una de las figuras femeninas del Consejo Mundial de Lucha Libre (CMLL), Olympia encontró en el fisicoculturismo una disciplina que transformó su vida y fortaleció su carácter.
La atleta, hija del luchador El Valiente, recordó que su decisión de desarrollar una musculatura más marcada generó críticas y prejuicios. Algunas personas le decían que parecía hombre, comentarios que llegaron a afectar su bienestar emocional.
Olympia explicó que, cuando su cuerpo comenzó a cambiar, dejó de verse como la chica menudita de antes. Esa transformación provocó cuestionamientos sobre su imagen y la llevó durante un periodo a cerrar sus redes sociales.
“Lo femenino no se pierde por tener músculos. Me veía diferente y recibía críticas; me decían que parecía hombre”, recordó la luchadora al hablar de esa etapa.
De acuerdo con su relato, la acumulación de comentarios negativos también estuvo relacionada con episodios de depresión. Con apoyo psicológico y un proceso de terapia, logró enfrentar el impacto de esas opiniones y recuperar la confianza en sí misma.
La práctica del fisicoculturismo comenzó influida por el ejemplo de su padre y la llevó a competir en distintos escenarios. Con el tiempo, la preparación física se convirtió en una herramienta que también incorporó a su trayectoria como luchadora profesional.
Olympia señaló que aprendió a no permitir que las críticas definieran su carrera. También destacó el respaldo de sus padres y de su esposo, a quien considera un pilar para continuar persiguiendo sus objetivos.
“Entendí que la gente habla desde sus propias frustraciones. Es fácil atacar y dañar los sentimientos”, afirmó la integrante del CMLL.
Actualmente, la luchadora asegura que también recibe mensajes de personas que admiran su disciplina y le piden consejos. Para Olympia, esa respuesta representa un cambio frente a los cuestionamientos que enfrentó cuando decidió construir una imagen física distinta a los estereotipos tradicionales.

