La red de librerías Educal atraviesa un proceso de absorción por parte del Fondo de Cultura Económica (FCE), una reorganización que genera preocupación entre librerías independientes, trabajadores y especialistas del sector por el posible debilitamiento de la misión social que distinguió a la cadena desde su creación.
Educal fue constituida en 1982 para distribuir materiales educativos y, posteriormente, amplió sus funciones hacia la comercialización de publicaciones del sector cultural, educativo y académico. Su propósito era llevar libros a regiones donde las cadenas comerciales no consideraban viable instalarse.
El proceso contempla que las sucursales que permanezcan operando adopten la identidad del FCE. La institución informó que la fusión concluiría hacia finales de 2026 y que la red podría incrementarse con la incorporación de nuevas librerías, aunque los detalles se darán a conocer al terminar la reorganización.
Una red reducida y con dudas sobre su futuro
En el directorio de julio únicamente aparecen 24 librerías Educal, frente a las más de 70 sucursales que llegaron a enlistarse años atrás y cerca de 100 durante su etapa de mayor expansión. Algunas de las sedes ya cerraron, como la ubicada en Paseo de la Reforma 175 y otra localizada en el Pasaje Zócalo-Pino Suárez.
Las sucursales que continúan abiertas se han concentrado en la venta de saldos de publicaciones de la Secretaría de Cultura y otros fondos institucionales, con precios desde 10 pesos y descuentos de hasta 65 por ciento. Esta situación ha alimentado la percepción de que la red se encuentra en una etapa de transición.
Claudia Bautista, directora de la Red de Librerías Independientes, consideró que la incorporación podría resolver problemas administrativos y operativos, pero advirtió que el modelo del FCE podría privilegiar sus propias ediciones y reducir la variedad de títulos de editoriales universitarias, públicas, privadas y académicas.
La preocupación central es que Educal cumplía una función distinta a la de una cadena comercial: mantener puntos de venta en comunidades apartadas y ofrecer una selección editorial relacionada con las necesidades culturales y educativas de cada región.
Impacto para editoriales, librerías y trabajadores
Gerardo Jaramillo, presidente de la Asociación de Librerías de México, señaló que Educal también favorecía la exhibición y distribución de obras de editoriales pequeñas, independientes y universitarias, así como de instituciones como el INBAL, el INAH y el INEA.
Entre las preguntas planteadas por el sector están la forma en que competirán las librerías públicas con establecimientos que cubren renta, impuestos y financiamiento; la continuidad de los descuentos y remates; el pago a editoriales proveedoras; y los criterios que se utilizarán para seleccionar los libros.
También existe incertidumbre laboral. Una encargada de una de las sucursales señaló que a algunos trabajadores se les habría planteado renunciar a su plaza y antigüedad en Educal para incorporarse al FCE, mientras que otros empleados fueron despedidos o aceptaron acuerdos de salida.
El proceso ocurre mientras Educal mantiene como objetivo distribuir y comercializar libros y productos culturales, fortalecer la infraestructura librera y ampliar la oferta editorial en el país. Por ello, el resultado de la fusión definirá si esa cobertura territorial se conserva o si la red queda orientada principalmente a la operación editorial y comercial del Fondo.

