La Secretaría de Educación de Tamaulipas puso en marcha medidas para fortalecer la supervisión del sistema educativo estatal después de la muerte de Dafne, de 13 años, ocurrida en julio de 2026 en la Academia Militarizada Marina Doenitz, en Ciudad Madero. La dependencia expresó su pesar por el caso y reiteró que la educación debe desarrollarse bajo los principios de legalidad, respeto a los derechos humanos y protección del interés superior de la niñez.
Las acciones se adoptaron luego de que autoridades federales solicitaran revisar el funcionamiento de las escuelas que utilizan una modalidad o denominación militarizada. La Secretaría de la Defensa Nacional también ha aclarado que no autoriza, supervisa ni regula esos planteles.
Cambios en Durango
En Durango, la única escuela que opera bajo esa modalidad podrá continuar con el servicio educativo, pero deberá eliminar la denominación y todas las asignaturas, actividades y prácticas relacionadas con la formación militar.
La Secretaría de Educación estatal informó que la adecuación comenzará con la dirección del plantel y que no se limitará a un cambio de nombre. El objetivo es que la institución funcione dentro del marco normativo, debido a que la modalidad militarizada no cuenta con aval de la autoridad educativa federal.
Debate sobre la supervisión
El caso de Ciudad Madero abrió un debate sobre la vigilancia de las instituciones privadas que ofrecen educación básica y, al mismo tiempo, incorporan disciplina, actividades o contenidos de carácter militar. La discusión también incluye la responsabilidad de las autoridades educativas para prevenir agresiones y garantizar condiciones seguras para el alumnado.
En la Cámara de Diputados, la bancada del PRI defendió la permanencia de algunas instituciones militarizadas y sostuvo que el problema central es la falta de vigilancia de las autoridades federales y estatales. El debate continuará mientras avanzan las investigaciones sobre la muerte de Dafne y se definen los cambios que deberán aplicar los planteles.

