El examen de admisión a la educación superior puede profundizar las desigualdades en lugar de democratizar el acceso, advirtió Hugo Aboites, profesor-investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana, unidad Xochimilco, al referirse al proceso de ingreso a licenciatura de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) de 2026.
El señalamiento se dio mientras la UNAM mantiene bajo revisión los resultados de su primera prueba de ingreso aplicada completamente en línea, luego de detectar irregularidades en los puntajes. La universidad instaló el 26 de julio una comisión técnica de 16 académicos para analizar el procedimiento y definir una respuesta para los aspirantes.
Crítica al examen como mecanismo de ingreso
Aboites sostuvo que el examen no constituye una vía adecuada, humana, académica y socialmente válida para garantizar el derecho a la educación superior. En su opinión, el modelo puede dejar fuera a grupos vulnerables, entre ellos personas de sectores populares y mujeres, además de generar estrés y depresión entre jóvenes que temen ser rechazados.
El académico planteó que la discusión no debería limitarse a revisar la tecnología utilizada durante la prueba. También propuso considerar alternativas como ampliar de manera significativa la matrícula y aplicar criterios de prioridad para estudiantes que sean los primeros de su familia en buscar una carrera universitaria o que enfrenten condiciones familiares y económicas precarias.
La prueba en línea, bajo revisión
La UNAM publicó los resultados del concurso de selección de ingreso a licenciatura el 17 de julio de 2026. Días después, la institución informó que detectó acciones contrarias a la convocatoria y a la normatividad universitaria, incluidas posibles prácticas ilegales de personas o empresas que ofrecían servicios fraudulentos para presentar el examen.
La polémica creció por la aparición de calificaciones atípicamente altas y por las dudas sobre el uso de herramientas de inteligencia artificial durante la evaluación. La comisión técnica analiza el procedimiento, los resultados y las medidas necesarias para garantizar un acceso equitativo, mientras miles de aspirantes esperan una resolución.
La modalidad digital había sido presentada como una alternativa para facilitar la participación de jóvenes que viven fuera de la Ciudad de México. Sin embargo, el acceso a una computadora, una conexión estable y un espacio adecuado para realizar la prueba también fue señalado como un posible obstáculo para estudiantes con menos recursos.
Propuestas para ampliar el acceso
El debate abierto por el examen de 2026 coloca en el centro la relación entre evaluación, capacidad institucional y derecho a la educación. Para Aboites, una eventual revisión del proceso debe acompañarse de una discusión más amplia sobre el tamaño de la matrícula y sobre mecanismos que reconozcan las desigualdades de origen.
La decisión de la UNAM deberá atender tanto las irregularidades detectadas como la necesidad de ofrecer certeza a quienes realizaron la prueba sin infringir las reglas. El resultado de la revisión definirá los siguientes pasos del proceso de admisión para el ciclo 2026-2027.

