El ministro en retiro Javier Laynez Potisek advirtió que la reforma judicial puede derivar en una subordinación o cooptación de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) frente al Estado, debido a la forma en que se están resolviendo asuntos de interés público y a los nuevos mecanismos de disciplina judicial.
Durante su participación en el foro “Impacto de la Reforma Judicial, a Dos Años de su Aprobación y a un Año del Nombramiento de Jueces Electos”, Laynez sostuvo que la nueva estructura del Poder Judicial ya muestra señales de riesgo para la independencia de jueces y magistrados.
El exministro afirmó que la Suprema Corte está dando la razón de manera mayoritaria al Estado en asuntos que pueden representar una barrera para políticas públicas o un costo para el gobierno. Precisó que sus observaciones no se limitan a temas fiscales, sino que abarcan distintos casos de interés estatal.
Laynez también señaló que la integración de los tribunales colegiados, donde conviven juzgadores de carrera con personas recientemente incorporadas, ha contribuido a un rezago importante. A su juicio, la falta de experiencia de algunos integrantes ha obligado a disminuir el ritmo de trabajo.
Aunque el Órgano de Administración Judicial trabaja para reducir el rezago, el ministro en retiro cuestionó que la cantidad de resoluciones producidas no necesariamente esté acompañada por una evaluación suficiente sobre su calidad.
Riesgos del Tribunal de Disciplina Judicial
Uno de los principales señalamientos de Laynez se dirigió al Tribunal de Disciplina Judicial. Indicó que, en casos concretos, este órgano puede convertirse en un factor de inhibición para jueces y magistrados cuando se sanciona a una persona juzgadora por decisiones relacionadas con su criterio jurídico.
El exministro consideró que esa situación puede provocar que otros juzgadores eviten adoptar decisiones similares por temor a enfrentar procedimientos disciplinarios. Desde su perspectiva, se trata de un riesgo que no se presentaba con la misma intensidad en el modelo anterior y que ahora comienza a reflejarse en la práctica.
La magistrada en retiro Emilia Molina coincidió en que el nuevo marco disciplinario puede afectar la independencia judicial. Como ejemplo, mencionó el caso de la jueza en retiro Martha Magaña, quien enfrenta procedimientos de responsabilidad relacionados con la admisión de una demanda contra la reforma judicial y el otorgamiento de una suspensión.
Magaña fue citada a una audiencia ante el Tribunal de Disciplina Judicial para el 8 de octubre de 2026. El caso ha generado respaldo de juzgadores en activo y en retiro, quienes cuestionan que decisiones jurisdiccionales puedan convertirse en motivo de persecución disciplinaria.
Los señalamientos se dan a un año de la entrada en funciones de la nueva estructura del Poder Judicial, que sustituyó al anterior Consejo de la Judicatura Federal por un Órgano de Administración Judicial y un Tribunal de Disciplina Judicial. El debate se concentra en si estos cambios fortalecen la rendición de cuentas o si pueden reducir la autonomía de quienes imparten justicia.

