La propuesta FIFA Forward Enterprise, promovida por el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, para captar hasta 4 mil 200 millones de dólares mediante la participación de inversionistas privados, provocó rechazo entre federaciones internacionales y dejó bajo cuestionamiento los planes de México para organizar un Mundial de Clubes y el Mundial Femenil de 2031.
El proyecto contemplaba que una nueva entidad concentrara parte de los derechos comerciales de competencias como la Copa del Mundo y el Mundial de Clubes. La iniciativa fue presentada con una valuación inicial de 20 mil millones de dólares y una participación privada de hasta 20 por ciento, sin control operativo.
Entre los posibles inversionistas figuraba Thrive Eternal, firma vinculada con Joshua Kushner. La propuesta provocó una reacción inmediata de la UEFA y de distintas asociaciones nacionales, que cuestionaron la apertura de los activos comerciales de la FIFA a capital privado.
La Concacaf también expresó su rechazo, con excepción de México, mientras otras confederaciones evitaron respaldar públicamente el proyecto. La presión internacional aumentó durante los días posteriores al anuncio y terminó por frenar la iniciativa.
En México, los directivos del futbol optaron inicialmente por mantener abierta la posibilidad de analizar la propuesta mediante mesas de trabajo. El comisionado Mikel Arriola declaró: “Estamos abiertos a analizarlo todo”.
La postura mexicana fue interpretada como una señal de cautela ante los posibles beneficios económicos del plan y ante las gestiones realizadas para obtener nuevas asignaciones internacionales. Sin embargo, el proyecto quedó posteriormente cerrado tras las críticas de federaciones y organismos del futbol.
El desenlace mantiene bajo revisión las expectativas relacionadas con futuros torneos en México. Por ahora, la FIFA enfrenta cuestionamientos sobre el manejo de sus derechos comerciales y sobre la forma en que fue presentada la propuesta a sus asociaciones miembro.

