El artista Ray Smith inauguró la exposición “El orden salvaje” en la galería Noyola Fernández de la Fábrica La Aurora, en San Miguel de Allende, Guanajuato. La muestra fue curada por Mario Llaca y reúne 56 piezas de distintas etapas de la producción del creador.
La exhibición integra óleos, acuarelas, dibujos, esculturas y biombos elaborados con piroxilina. Las obras dialogan entre sí sin seguir una línea temporal, con el propósito de que cada visitante construya su propio recorrido.
Una muestra sin recorrido obligatorio
El montaje presenta cuerpos enlazados con animales, rostros que surgen de paisajes, aves de patas alargadas y figuras difíciles de clasificar. Algunas piezas se distribuyen en retículas de acuarelas, mientras otras estructuras modifican la circulación dentro de la galería.
Entre las obras destaca una estructura de casi cinco metros de altura inspirada en un árbol de aguacate. La pieza surgió años atrás en La Tallera, de Cuernavaca, Morelos, y con el tiempo ha incorporado espejos, capas de pintura y nuevos materiales.
El arte como lenguaje en transformación
Ray Smith explicó que su trabajo busca observar lo que existe entre las grietas de las cosas y encontrar nuevas formas de expresión. También afirmó que entiende el arte como una alternativa para sobrevivir y como una especulación constante, porque las cosas no permanecen fijas.
El artista considera que sus piezas nunca concluyen por completo. Bajo esa perspectiva, algunas obras han cambiado de nombre o han incorporado elementos distintos en otras instalaciones.
Una lectura transversal de la trayectoria de Smith
Mario Llaca señaló que la exposición no busca explicar de manera lineal la carrera del pintor, sino construir una experiencia a partir de las conexiones entre obras realizadas en diferentes momentos.
Así, un óleo elaborado hace dos décadas puede relacionarse con otro terminado recientemente, mientras un dibujo se prolonga en una escultura y un biombo modifica la lectura de una acuarela cercana. Las afinidades y tensiones entre las piezas sustituyen la organización cronológica.
La galería Noyola Fernández forma parte de la Fábrica La Aurora, un antiguo complejo textil convertido en espacio para estudios de artistas, galerías, locales de antigüedades, talleres de textiles, joyería, muebles y esculturas. El recinto mantiene una actividad constante de creadores, coleccionistas, turistas y habitantes de San Miguel de Allende.

