Un equipo de 23 mujeres rastrea internet desde Seúl para localizar y retirar deepfakes pornográficos, grabaciones ocultas y otras imágenes íntimas difundidas sin consentimiento, mientras ofrece acompañamiento psicológico y asesoría jurídica a las víctimas de delitos sexuales digitales en Corea del Sur.
El grupo trabaja en el Centro Nacional de Respuesta a los Delitos Sexuales Digitales, organismo que también cuenta con 17 oficinas regionales. Durante el año pasado, sus integrantes ayudaron a retirar 318 mil videos y fotografías en nombre de 10 mil 600 víctimas; 76% de ellas eran mujeres y niñas.
Una respuesta especializada contra los deepfakes
Los deepfakes pornográficos pueden crearse a partir de una fotografía y herramientas de inteligencia artificial generativa para fabricar imágenes sexuales falsas, pero realistas, de una persona. En Corea del Sur, este fenómeno se suma a otros delitos sexuales digitales, como el chantaje y la difusión no consentida de material íntimo.
El centro nacional fue creado para concentrar la denuncia, la atención a las víctimas y las solicitudes de eliminación de contenidos. El sistema surcoreano opera como un servicio especializado de respuesta y apoyo para quienes enfrentan la circulación de material sexual ilegal en internet.
Una de las integrantes del equipo descubrió en 2024 que circulaban deepfakes pornográficos con su imagen en aplicaciones de mensajería cifrada. Tras recibir apoyo psicológico y legal, explicó que habría sido muy difícil enfrentar sola el proceso judicial mientras lidiaba con el impacto de la agresión digital.
El problema continúa creciendo
Los datos oficiales citados en Corea del Sur muestran que el centro atendió a 10 mil 637 víctimas de delitos sexuales digitales durante 2025 y procesó 318 mil 20 solicitudes relacionadas con la eliminación de contenidos ilegales. Las mujeres representaron alrededor de tres cuartas partes de las personas atendidas.
El aumento de casos también ha alcanzado a personas más jóvenes y ha impulsado una respuesta legal más estricta. La creación de deepfakes pornográficos puede ser castigada en Corea del Sur con penas de hasta siete años de prisión.
Especialistas en violencia sexual digital advierten, sin embargo, que retirar imágenes no basta para resolver el problema. También consideran necesario reforzar la educación en igualdad, combatir la cultura que normaliza la violencia contra las mujeres y mantener redes de apoyo psicológico y jurídico para las víctimas.

